Siniestra del Aire

#De la Ciudad a la Ciudadela#
(Mañana del Día Cuarto).

Había echado mano del fondo de resistencia sin comunicárselo a Pablo, faltaba una importante cantidad de dinero que no pasaría desapercibido y que había entregado a un desconocido sin tan siquiera emitir un recibo a cambio. Un sangrante hueco. Mientras se dirigía nervioso a la estación principal del suburbano, pertrechado con la mochila y el impermeable amarillo, llegó a temer que la extraña propuesta de Elías no hubiese sido otra cosa que un timo, un hábil engaño para estafar a incautos e impulsivos soñadores. Fueron veinte minutos de alterado desasosiego mientras el automóvil de Pablo le llevaba a través de calles y avenidas, la radio emitía el noticiario y advertía de torrenciales lluvias acompañadas de un fuerte aparato eléctrico. La conversación entre ambos no acompañaba, lo único que realmente mantenía alerta su atención era el deseo de llegar cuanto antes…

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